Aprovechando que está a punto de llegar el verano, los jóvenes del club nos fuimos a Salas Bajas a merendar y pasar una tarde todos juntos.
Lo que muchos no sabíamos es que era el cumpleaños de María, una voluntaria a la que cantamos el cumpleaños feliz multiples veces a lo largo de la tarde. Pero dió mucho más de si, pues se sucedieron las actuaciones en honor a la homenajeada o al sol (para que no lloviera) o a la amistad de los jóvenes de AVIVA.
Hasta la próxima merienda.



Las personas con discapacidad tienen los mismos derechos a disfrutar del turismo y del ocio en época de vacaciones. Además, han de ser ellos mismos lo que elijan dónde, cuándo y con quién quieren hacerlo.


















