Aprovechando el día soleado, nos desplazamos hasta Huerta Otea para pasar una tarde con los amigos.
Un paseito hasta el parque donde merendamos en buena compañía. Lo pasamos fenomenal jugando al fútbol, las cartas, al beisbol, paseando y charlando sobre las plantas del parque.



Las personas con discapacidad tienen los mismos derechos a disfrutar del turismo y del ocio en época de vacaciones. Además, han de ser ellos mismos lo que elijan dónde, cuándo y con quién quieren hacerlo.


















